lunes, 13 de junio de 2011



Hace casi un año ya desde el día en que tomé esta fotografía y día a día ha ido creciendo la necesidad de volver a viajar, o como algunos llaman a lo que yo necesito; huir, escapar. Sentirme envuelto en el dialogo con lo desconocido, con lo nuevo, sentir que mañana y hoy y ayer son expresiones de diferentes realidades, que nada es una sombra del todo que forma la rutina y sentir que no hay más norma que normalmente vivir y digo vivir, y no sobrevivir...
Es en definitiva crearle al cerebro, ¿a nosotros?, la ilusión de que no estamos confinados en unos oscuros e intuidos límites...
Aunque con ello se tenga que omitir que el engaño que a esto nos lleva, sea precisamente, definir las asíntotas de nuestra ¿existencia?.

Asíntota, del griego, "que no cae"...

2 visiones diferentes:

Jordi Català dijo...

Magnífico.

Escapar de las normas y de lo que es normal y dejarse llevar por lo nuevo.

Espero que aún haya camino para no tener que pararse ya a pensar en las asíntotas... de momento vivir, que no sobrevivir.

Rod Saldaña dijo...

esas "escapadas" resultan, pero es en verdad que solo engañamos al cerebre, bueno asi lo veo yo aveces